“Poder entrar a la sala de profes es muy extraño”

Entrevistamos a Sara Durá Alcorisa, antigua alumna y profesora de prácticas

Pregunta: ¿Cuándo saliste del colegio?

Sara Durá: En 2017.

P.: Hace cuatro días, ¿verdad? Bueno, ¿y qué has hecho estos años?

S. D.: Pues estudiar sin parar. Estudié Ingeniería Multimedia, aunque quería estudiar Matemáticas, pero no entré; entonces hice la Ingeniería. No me gustó mucho. Empecé a trabajar como programadora y me di cuenta de que tampoco me gustaba nada. Y después de seis meses dije: Lo dejo y estudio otra cosa. Hice un máster de Diseño de Interfaces y Experiencia de Usuario. Y después de ese máster de un año, dije: Yo voy a estudiar Matemáticas, que es lo que quiero. Y me matriculé en la Universidad de online. El año pasado hice primero y este curso, después de darle muchas vueltas, me di cuenta de que lo que me gusta es ser profe, y estoy haciendo ahora el máster de Educación, a la vez que estoy haciendo dos asignaturas de la carrera de Mates, de segundo. Estudié en la Universidad de Valencia. Después, el máster lo hice en Barreira y el grado en Matemáticas lo estoy haciendo en la VIU, y el máster, en la Católica.

P.: ¡Cuánta faena!

S. D.: ¡Mucha faena!

P.: ¿Por qué elegiste venir a las escuelas a hacer las prácticas?

S. D.: Pues porque yo tengo muy buen recuerdo del cole, estuve muy a gusto como alumna y… lo tengo al lado de casa. Además, sabía que me iban a acoger con los brazos abiertos. De hecho, me lo recomendó mi tío, que me dijo que iba a estar muy a gusto, y con toda la razón del mundo.

P.: ¿A qué te dedicas en el cole?

S. D.: Pues estoy con Inma la mayor parte del tiempo, en 1ºESO, y luego voy cuatro horas a bachiller con Fernando Chapa y con Josep Font. En las clases de bachiller estoy más de observadora y en 1ºESO sí que estoy participando más. Al principio, que estaban haciendo problemas, ya nada más llegar pude hacer cosas, no era simplemente observadora, y estaba haciendo lo mismo en realidad que estaba haciendo la profesora: ellos estaban resolviendo problemas por grupos y si tenían alguna duda, lo que fuera, o veías que estaban en conflicto, porque algunos pensaban que era de una manera y otros de otra, te acercabas y les dabas alguna pista para que se pusieran de acuerdo o que lo resolviesen. Y luego, como Inma hace las clases tan dinámicas, es muy fácil que yo pueda participar y ayudar y resolver dudas. Y ahora, esta última semana, sí que he dado algunas clases, siempre con Inma, pero sí que he dado yo la clase. Así que, pues eso, a lo que Inma necesite. 

P.: ¿Has notado mucha diferencia de las Escuelas que conociste como alumna a las que te has encontrado como profesora de prácticas?

S. D.: Pues sí y no. También es verdad que yo cogí una generación de profesores que, en estos años que yo he estado estudiando en la universidad, se han ido jubilando. Entonces, sí que hay muchos profes nuevos. Y luego, en cuanto a la manera de dar la clase, claro, yo a Inma no tuve la suerte de tenerla de profesora. Y también yo creo que ahora con los Chromebooks cambia mucho, porque hay muchas cosas que hace Inma que están chulísimas y son así más innovadoras y que con eso se consigue que la clase sea más dinámica, que si no tienes Chromebooks, pues no lo puedes hacer. Entonces, en ese sentido, sí que he notado cambios. Luego, lo de la codocencia, que tampoco estaba. También creo que está muy bien, porque a lo mejor en una asignatura que sea más teórica no surgen tantas dudas. Pero en Matemáticas es muy fácil que algún niño tenga dudas y por vergüenza, o lo que sea, no pregunte. Y si hay dos personas o más, (a veces nosotros estábamos cuatro, entre los de prácticas y los codocentes), es más fácil que asegurarse de que todos entienden bien las cosas. Y luego, en cuanto al colegio físico en sí, sí que hay cambios y hay mejoras.

P.: ¿Por ejemplo?

S. D.: Por ejemplo, al lado de la sala de conferencias, el sitio para almorzar de los profesores está estupendo. La sala Loyola, creo.

P.: ¿Qué tal la acogida por tus compañeros y compañeras? ¿No se te hace raro trabajar con tantos profes?

S. D.: Pues al principio se me hacía muy raro. Primero, poder entrar en la sala de profesores era muy extraño. Y luego estar allí, con Jesús Viñes, por ejemplo, y con Ana García. Hablando entre iguales, digamos, sí que se me hacía un poco raro, pero muy bien. La verdad es que todo el mundo me ha acogido con los brazos abiertos, todos muy contentos de verme. “Oye, pues cuando quieras, te vienes a mi clase”. O sea que muy bien. Es muy agradable porque ves que, además, entre los profesores, la mayoría se llevan muy bien y hay muy buen rollo y mucha confianza. Es verdad que yo agradecí que cuando llegué había otro chico de prácticas (Ricardo) que ya llevaba más tiempo. Entonces, fue como más sencillo para mí. Porque sí que al principio, que llegas así como con un poco de miedo y tal, tener alguien que ya ha estado ahí y te va diciendo: “Pues yo suelo hacer esto, pues yo no sé qué”, pues ayuda.

P.: Cuéntame una anécdota graciosa.

S. D.: ¿Alguna cosa graciosa? Pues no lo sé. Sí que es verdad que es divertido ver la reacción de los profesores, porque claro, a mí la mayoría no me han visto en siete años y entonces yo voy ahí, entre los alumnos, y ellos, que van acelerados, con las prisas: “¡Venga, a clase!” Y me ven a mí y entonces caen en quién soy: “¿Qué haces tú aquí?” Los alumnos también son muy graciosos.

P.: Y ahora, ¿qué planes tienes?

S. D.: Pues quería extender las prácticas, pero es verdad que desde la universidad no lo ponen muy fácil y es mucho trabajo. Entonces, creo que, por mi salud, no lo voy a hacer, porque el tiempo da para lo que da, y estos meses los estoy disfrutando mucho, pero está siendo un poco estresante, porque no me da la vida para todo. Así que, cuando termine las prácticas, me centraré en el máster. Trabajo de monitora de tenis los fines de semana, estoy haciendo el máster, estoy con la universidad y ahora hemos estado de exámenes. ¡Mucha faena! Y si los fines de semana pudiera avanzar, sería genial. Pero trabajando por la mañana y por la tarde, me queda poca energía. Entonces, me tengo que centrar en el TFM, que tengo muchas ganas de empezarlo y cuando lo tenga, quiero que me dé tiempo a pasárselo a Inma y a ver si lo puede probar en clase, a ver qué tal va.

P.: ¿Sobre qué estás haciendo el TFM?

S. D.: Quería centrarme en el aprendizaje de las Matemáticas en niños con altas capacidades. Quería plantear algunos retos para que ellos hicieran en clase en los tiempos libres que se quedan. Pero he visto que no es demasiado viable en las prácticas, gracias a estar allí viendo cómo son las clases y demás. Entonces, Inma hizo en clase evaluación formativa, un proyecto que hizo con fracciones, y vimos que funcionaba muy bien y que a los niños les gustaba. Se llama “Facciones de Fracciones”. Y entonces, se me ocurrió hacer escape rooms online para la evaluación formativa. Se trata de hacerla antes de cada examen, plantear una evaluación formativa que sea un escape room. Y que sean temas más o menos actuales o cercanos a ellos, que vean que las matemáticas tienen aplicación en la vida cotidiana y en problemas reales, y no piensen: “Es que las fracciones no me sirven para nada”. Y que a la vez les sirva para practicar y ver ellos solos si van bien o no, si necesitan ayuda o lo que sea. Y esos son los planes. Y después, si puedo quedarme de profesora en Jesuitas, sería, vamos, ideal.

P.: Muy bien, Sara. Muchas gracias y mucha suerte.

S. D.: Gracias a vosotros.