El Camino empezó hacia Santiago en el año 2000, y hoy llega a Loyola.
En el curso 99/00 se completó la implantación de la ESO. Con motivo de tal acontecimiento, se pensó en un campamento que diera continuidad a los del resto de la etapa, y fue una alumna (Patricia), la que le propuso a Paco Estañ sj, pastoralista entonces, que montara un Camino de Santiago. Dicho y hecho: con la ayuda del flamante director, Juanjo Soler, y de un grupo de jóvenes profesores, nos lanzamos al Camino con un reducido grupo de alumnos y alumnas.
Ahora se cumplen 25 años de aquella primera experiencia, y no se puede decir que la cosa haya ido mal. Lo primero, porque ya es una experiencia de la Escuela: FP se sumó al proyecto, y también el profesorado de Primaria ha acompañado estos Caminos.
En el año 2010 dejamos de ir a Santiago (era año santo), para empezar una nueva etapa —nunca mejor dicho— hacia Loyola, recorriendo el Camino Ignaciano. Después de tantos kilómetros andados por tierras gallegas, recreamos el viaje del fundador de la Compañía en parihuelas desde Pamplona hasta su casa-torre natal, tras un cañonazo que le cambió la vida. El recorrido se completa con la javierada “al revés”, partiendo desde el castillo de Javier.
Con tanta historia, “había que celebrarlo”, como bien dijo el Director General de las Escuelas en el sencillo, pero emotivo acto que tuvo lugar el viernes pasado. Hubo tiempo de ver fotos, de repasar anécdotas, de recordar emocionadamente a los que ya no están… Y hasta de una cena de picoteo en, cómo no, la sala Loyola. Por una vez, los equipos de cocina no tuvieron que preparar la cena y pudieron disfrutarla merecidamente.
A Maite Mairena, in memoriam