Los primeros días es inevitable sentirse en cierta medida impostor

Entrevistamos a Guillermo Ruiz Lorente, antiguo alumno de las Escuelas y profesor de prácticas.

—¿Cuándo saliste del cole?
Acabé bachillerato en el año 2017, hace ocho años.

—Cuéntanos qué has estudiado y dónde.
Administración y dirección de empresas, en la UV. Ahora curso el máster de formación del profesorado de secundaria en la UCV.

—¿Por qué elegiste venir a las Escuelas para hacer las prácticas?
Siempre he valorado mucho lo que estas Escuelas hacen por el alumnado y toda la actividad que el centro lleva a cabo. Pasé doce años aquí, desde primaria hasta bachiller, así que me hacía ilusión volver y ver el centro desde la perspectiva del docente.

—¿A qué te dedicas en el cole?
Profesor de prácticas de Economía, con José Adell, en 4ºESO, primero y segundo de Bachiller.

—¿Has notado mucha diferencia de las Escuelas que conociste como alumno a las que te has encontrado como profe?
En esencia lo veo todo igual, pero sí que es cierto que veo muchas caras nuevas por los pasillos, y algunos profesores de los que tuve están ahora jubilados. Quizás desde la perspectiva del profesor captas ciertos aspectos o problemas en el alumnado que, como alumno, pasas por alto. Además, veo que se hace más hincapié en la atención a la diversidad y en la adaptación de contenidos o formas a los alumnos con necesidades especiales.

—¿Qué tal la acogida por tus compañeros y compañeras? ¿No se te hace raro trabajar con tus antiguos profes?

La acogida genial, y he tenido oportunidad de entablar conversación con muchos de mis antiguos profes y de conocer cómo ha evolucionado el centro en los últimos años, así como las peculiaridades y problemáticas del alumnado actual. Los primeros días es inevitable sentirse en cierta medida impostor, con esa extraña sensación de sentirse más cerca de ser alumno que profesor. Pero el clima de la sala de profesores y la confianza del centro al hacerte partícipe de actividades en eventos y de la vida escolar al completo, te hacen sentir rápidamente como uno más, aunque solo sea temporalmente.

—Cuenta una cosa graciosa que te haya pasado. 

La mayoría de días ocurre algo con alumnos que me hace gracia, o que me saca esa sonrisa nostálgica de haber estado ahí diciendo barbaridades similares a sus ocurrencias. Muchas de las cosas graciosas vienen por anécdotas o experiencias que a algún alumno le da por compartir espontánea y naturalmente.

—¿Cómo te ves dentro de unos años?
Soy una persona a la que le cuesta mucho pensar a futuro. Pero puedo decir que me gustaría verme asentado, dando clases de economía o inglés, ya sea aquí en Valencia, fuera de la ciudad o incluso en
otro país.

Muchas gracias y mucha suerte.