Encuentro de artes escénicas Villafranca de los Barros

Del 30 de enero al 2 de febrero, un grupo de 19 alumnos y alumnas, acompañados de 3 educadores hemos tenido la oportunidad de participar en el Encuentro de Artes Escénicas de colegios jesuitas de España y Portugal, celebrado en Villafranca de los Barros (Badajoz). Nuestro grupo ha estado representado por dos disciplinas: teatro e hip hop, sumándonos a una iniciativa que ha reunido a unas 160 personas apasionadas por la expresión artística.

Durante el encuentro, hemos disfrutado de un programa variado con actuaciones de teatro, música, coros y baile, donde cada colegio ha aportado su talento y creatividad, además de una serie de talleres conjuntos relacionados con el arte y la interpretación El ambiente ha sido inmejorable, cargado de emoción, compañerismo y ganas de aprender unos de otros. Nuestros alumnos han vivido una experiencia enriquecedora, en la que el arte ha servido como herramienta de aprendizaje, expresión y conexión entre culturas.

Estamos convencidos de que esta actividad ha contribuido a la formación de nuestro alumnado, potenciando su confianza, habilidades escénicas y valores como el trabajo en equipo y la superación. Esperamos que haya más oportunidades para seguir disfrutando de encuentros de este tipo en otras ciudades y poder seguir participando en futuras ediciones.

Estos son algunos de los compartires de nuestro alumnado:

“Hola, somos Pepa, Amaka y Lucía y esta ha sido nuestra experiencia en Villafranca de los Barros.

El primer día estábamos super emocionadas ya que era nuestra primera salida juntas como grupo de hip hop. En el bus comenzamos a conocer a gente que sin saberlo se iban a convertir en nuestras amigas. Al llegar nos hicieron una ruta por el colegio, nos asignaron las habitaciones y bajamos a una sala de conferencias en la que nos presentamos todos los colegios y nos conocimos un poquito más. Poco después bajamos a cenar y deùés nos fuímos a dormir.

El segundo día, después de desayunar hicimos unos talleres y después de comer, mientras unos grupos ensayaban para su actuación, nosotros hacíamos otros talleres. Después de merendar comenzaron las actuaciones. Al público nos encantó y nos fuimos a cenar para finalizar el día hicimos una oración cantada que prepararon unos compañeros del colegio de Valladolid.

El tercer día, visitamos el teatro y anfiteatro romano de Mérida. Después de comer, practicamos la actuación ya que sobre las 19:00h nos tocaba actuar, nos salió genial y al público le encantó. Cenamos y disfrutamos de una fiesta en la que bailamos y cantamos mucho.

El cuarto día estábamos muy tristes ya que era el último y nos teníamos que despedir de los que ya formaban parte de nuestra gran familia. Tuvimos una eucaristía para finalizar estos maravillosos cuatro día. En el bus de vuelta, lo único que podíamos hacer era disfrutar de esas últimas horas junto a las compañeras de Barcelona y Lleida. Llegó la peor parte, la de la despedida. Nos costó asimilar que probablemente no las volvamos a ver pero siempre quedarán en nuestro corazón.

En resumen, nos ha encantado esta experiencia junto a nuestras compañeras de baile y de otros colegios y nos encantaría repetirla.”

Amaka, Lucía y Pepa

Para el grupo de teatro del cocodrilo amarillo este ha sido nuestra experiencia en el viaje de convivencia de artes escénicas

Cuando nos lo dijeron yo no estaba muy entusiasmada pero finalmente me empezó a apetecer  y me apunté, y menos mal, porque fue la mejor opción, me lo pasé súper bien, son viajes que vale la pena no perderse, y más si vas a conocer gente nueva que tiene algo en común contigo. 

El día que nos fuimos, nos recibieron los monitores súper bien, monitores que recordaremos por siempre porque nos trataron estupendamente bien. Al llegar, nos enseñaron el colegio y nos presentamos. El segundo día hicimos un taller de doblaje, donde aprendimos mucho,era increíble lo que nos contaban sobre el doblaje, luego, por la tarde vino una universidad de Sevilla a explicarnos cómo hacían sus propias canciones, desde entonces me dí cuenta de el talento que había, todos cantan super bien y sabían tocar la guitarra el piano… Yo no me lo podía creer. También hicimos un taller de teatro, donde pues conocí a gente de otros colegios, que luego vimos cantar en las actuaciones al final del día.

El sábado, el grupo, nos despertamos nerviosos, por fín tenemos que hacer esa obra que llevábamos 3 semanas ensayando y no estábamos muy positivos, pensamos que lo íbamos a hacer mal, trás el viaje a Mérida, estuvimos practicando y empezamos a confiar un poco más en nosotros, luego en el ensayo general, Dani ya nos dijo que estaba perfecto, pero nosotros aún negativos nos fuimos a merendar. 

Cuando nos tocaba actuar, todos estábamos muy nerviosos, hasta había algunos que se les olvidaba las frases. Al empezar la obra todo el mundo nos aplaudía en las canciones, ahí nos sentimos muy aliviados, y cuando acabó la obra, todo el mundo nos aplaudía, no podíamos quitar la sonrisa de la cara, y otra vez al ir a sentarnos, nos llevamos otro aplauso, todos nos decían lo bien que lo habíamos hecho, por eso, debíamos haber creído más en nosotros mismos. 

El último día, ya tocaba despedirse, no fue tan emotivo, nos decíamos adiós y nos íbamos como si nos fuéramos a ver al día siguiente, pero sabíamos que no.

Finalmente este viaje nos ha acercado como grupo de teatro, a “El Cocodrilo Amarillo”, nos hemos hecho todos muy amigos y ahora tenemos conocidos por toda España. 

Mar Espert