Hoy toca resolución de problemas. El alumnado mueve mesas y sillas para formar pequeños grupos de tres o cuatro personas. Vamos a trabajar en equipo. Hay ganas de empezar, como siempre. Pero hoy van a probar una experiencia diferente: se van a ayudar de pizarras blancas, de esas que se borran con un trapo o papel infinitas veces.
Desde el inicio de este curso, Inma Mur, profesora de Matemáticas en 1ºESO, ha introducido una nueva tecnología en el aula. Que no es tan nueva, porque todos nos recordamos jugando con estas pizarras o trabajando con ellas en reuniones y cursos. En este caso, con un rotulador especial y un trozo de papel, el blanco se llena de números y signos matemáticos como complemento a las libretas y los libros. La idea es encontrar un término medio entre la gran pared verde para la tiza y el pequeño cuaderno para el bolígrafo.
“Cuando tenemos una duda o no nos cuadra el resultado, usamos la pizarra para verlo juntos”, dice una de las alumnas. Un compañero suyo apunta que así aprende mejor y que se lo pasa bien. Y dibuja una carita sonriente en una esquina del enorme espacio en blanco (ahora deberíamos calcular la superficie de la pizarra, teniendo en cuenta lo que mide de ancho y de alto…). La resolución de problemas es uno de los pilares fundamentales de esta asignatura en el marco de la LOMLOE, ya que nos pone en situaciones de aprendizaje de la vida real. El libro de texto plantea comprar refrescos para una fiesta. ¿Cómo aprovechar los packs de oferta?
La actividad funciona a las mil maravillas. Se nota que están acostumbrados a trabajar colaborativamente. Esa es la base para poder implementar esta mejora. No se dicen las respuestas entre ellos, sino que se ayudan mutuamente para que todo el mundo encuentre la solución. La profesora y el codocente (Jaume Pérez) se multiplican entre las islas de los grupos para acompañar, atender y solucionar dudas. El ambiente es de trabajo intenso durante toda la hora de clase, con conversaciones sobre operaciones combinadas, números naturales, sumas y multiplicaciones llevando.
Cuando llega la hora de terminar, todos los grupos han avanzado en equipo. Hay que arrancarles la pizarra de las manos. El martes que viene, seguimos.
